LA ORACIÓN CRISTIANA
Nuestra vida marcha al ritmo del tiempo, de los acontecimientos. Y
nosotros, con ella, también vamos tratando de encontrarle su sentido,
verificando su valor. Para aclarar esto necesitamos, de vez en vez, hacer un
alto en el camino para hacer un balance, para reponer fuerzas, para orar...
Muchas personas creen que la oración se debe practicar cuando necesitamos
pedirle algo a Dios. Por ejemplo, muchos jóvenes oran solamente cuando se
enfrentan a un examen o cuando están en situaciones difíciles. Pero la oración
también se hace para dar gracias a Dios, para alabarlo o para que nos ayude a
conocer su voluntad.
LA ORACIÓN EN EL ANTIGUO TESTAMENTO
La Biblia nos presenta a los patriarcas, reyes y profetas, orando
frecuentemente a Dios.
Por ejemplo, nos narra el momento en que Noé ora a Dios dándole
gracias por haberlo salvado a él y a los suyos del diluvio universal y al
mismo tiempo le pide que no vuelva a castigar a la humanidad de esa manera* En
otro lugar nos cuenta cómo Moisés oraba para que los israelitas vencieran a los
cananeos: mientras mantenía los brazos en alto, en actitud de oración, los
israelitas vencían; cuando dejaba de orar, eran vencidos.
También nos habla del rey David, quien cantaba salmos en honor de
Dios y que, gracias a la oración, consiguió el perdón y muchos favores del
Señor. Con estos y otros muchos relatos, la Biblia nos enseña que, además de un
deber de gratitud, la oración nos ayuda a conseguir el favor de Dios.
LA ORACIÓN EN EL NUEVO TESTAMENTO
Los evangelistas nos cuentan que Jesús oraba constantemente a su
Padre, que asistía al templo para orar y que con frecuencia se retiraba a
lugares solitarios para hacer oración.
Los discípulos sintieron también la necesidad de orar y un día
pidieron a Jesús que les enseñara a orar. Entonces Jesús les enseñó la oración
del padrenuestro (Lc 11, 1-11).
LA ORACIÓN EN LA IGLESIA
Nos dirigimos a Dios con cuatro tipos de oración: de alabanza, para
demostrarle admiración a Dios por todas sus obras; de acción de gracias,
para agradecerle la vida y todos los bienes que recibimos de su bondad; de
petición, para pedirle perdón y para solicitar su ayuda en todas nuestras
necesidades y de intercesión, para pedir en favor de los demás.
La Iglesia ora por medio de la celebración de los sacramentos.
Además, los cristianos acostumbramos orar de diversas formas, diferentes de los
sacramentos, tales como el oficio divino, la oración de bendición, las
devociones, entre otros.
LA ORACIÓN EN LOS SACRAMENTOS
En los sacramentos, la Iglesia alaba, da gracias y pide a Dios por
cada uno de sus miembros y por la comunidad en general. Veamos:
• En el bautismo alabamos a Dios, le
damos gracias, porque un nuevo miembro se incorpora a la Iglesia y queda libre
del pecado, y le pedimos que sea un cristiano ejemplar.
• En la confirmación pedimos la
fuerza del Espíritu Santo para que la persona confirmada llegue a ser testigo
de Jesús.
• En la reconciliación pedimos el
perdón de los pecados buscando la reconciliación con Dios y con los demás.
• En la eucaristía alabamos, damos
gracias a Dios por todos los dones recibidos, y pedimos la gracia divina para
enfrentar la vida diaria.
• En el matrimonio los esposos
consagran su amor a Dios y piden con toda la Iglesia la fuerza para ser fieles
en el amor y educar cristianamente a los hijos.
• En el orden sacerdotal la Iglesia
consagra al nuevo sacerdote y pide al Espíritu Santo que lo haga profeta en
medio del mundo, que tenga sabiduría, prudencia y fuerza para predicar el
Evangelio y que sea siempre servidor de sus hermanos.
• En la unción de los enfermos se
ofrece a Dios el dolor de la enfermedad y se le pide que el enfermo tenga
fuerzas para soportarla y que, si le conviene, recobre la salud.
ORACIONES FUERA DE LOS SACRAMENTOS
• El oficio divino: los sacerdotes,
monjes y miembros de las órdenes y congregaciones religiosas rezan diariamente
el oficio divino, que es un conjunto de oraciones, salmos y lecturas de la
Palabra de Dios y de los Padres de la Iglesia, diferentes para cada tiempo y
festividad.
El oficio divino se reza en diferentes horas del día, para ofrecer
a Dios todos los momentos de la jornada. También recibe el nombre de
liturgia de las horas. Las primeras comunidades cristianas solían rezarlo
pero, con el paso del tiempo, se fue convirtiendo en una práctica restringida
a sacerdotes y comunidades religiosas.
• La oración de bendición: la
oración de bendición es una oración corta en la que se agradece, alaba o pide
a Dios una gracia especial. Muchos cristianos realizan este tipo de oración en
momentos especiales de su vida o de su jornada diaria; por ejemplo cuando
estrenan una casa, se disponen a comer, se levantan o cuando se acuestan.
• Las devociones: las devociones son
expresiones populares en las que, por intermedio de la Virgen y de los santos,
pedimos a Dios favores o le damos gracias. Las devociones se expresan por diferentes
medios tales como novenas o romerías, entre otras.
ACTIVIDAD No. 3
Toda la actividad realizala en hoja tipo examen.
1. Completa, en tu cuaderno, las
siguientes frases:
1.1.
La oración es hablar con Dios para ________________, ________________ y ________________.
1.2.
La oración sacramental es la que la Iglesia realiza en la ________________ y en los otros ________________.
1.3. A veces en la oración no nos dirigimos
directamente a Dios, sino que lo hacemos por medio de
la ________________ y los ________________.
2. Responde:
2.1. ¿Qué tipo de oraciones empleamos los cristianos? ¿En qué
consiste cada uno de ellos?
2.2. ¿En qué consiste la oración en los sacramentos? Pon un
ejemplo y explícalo.
2.3. ¿En qué consiste la oración fuera de los sacramentos? Pon un
ejemplo y explícalo.
2.4. ¿Cuál es la oración más importantes de la Iglesia?
2.5. ¿Por qué Jesús hacía oración antes de tomar cualquier
decisión?
3. Completa con ejemplos de tu
vida.
EJEMPLOS
|
TIPOS DE ORACIÓN
|
De alabanza
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De acción de gracias
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De petición
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De intercesión
|
4. A medida que vas creciendo en conocimiento y en edad puedes
sentir cada vez más la necesidad de un encuentro efectivo con Dios. Ese encuentro
se realiza de manera especial en la oración. Pese a todo, es importante
reflexionar sobre las causas que pueden motivar nuestro encuentro con Dios.
Para ello, te ofrecemos a continuación unas pautas de reflexión.
4.1. Para que puedas
hacer oración, ¿qué gustos, deseos y pensamientos debes abandonar?
4.2. ¿Cómo prepararías tu
oración?
4.3. ¿Con qué frecuencia harías
oración?
4.4. ¿Buscarías hacer oración
con otros, o prefieres la oración solitaria y personal? Reflexiona sobre tu
respuesta.
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