Lee el siguiente tema y responde a la actividad 1.3:
¿DECIDO O DECIDEN POR MÍ?
¿Que es libertad? ¿Cómo podemos hacer un uso
adecuado de nuestra libertad? En el siguiente tema te invitamos a reflexionar
sobre estas preguntas.
SOMOS
LIBRES PARA ACTUAR
Habrás notado que todos los días y a cada instante,
tenemos la posibilidad o la necesidad de decidir sobre lo que vamos a hacer.
Pues bien, a esa posibilidad se le conoce con el nombre de libertad y al acto de escoger se le
denomina decisión.
En general usamos nuestra libertad para decidir si
actuamos o no y en últimas, así las demás personas nos aconsejen, la decisión
siempre es nuestra.
LA LIBERTAD
Y LA RESPONSABILIDAD
Cuando en ocasiones reconocemos que nos equivocamos y lo
aceptamos sinceramente, podemos afirmar que estamos asumiendo nuestra
responsabilidad. Pero cuando no tenemos el valor de asumirla y la negamos con
mentiras, estamos actuando irresponsablemente.
Por este motivo es importante que aprendamos a asumir la
responsabilidad de nuestros actos ya que es un requisito fundamental si
queremos vivir a plenitud nuestra libertad.
LOS LÍMITES
DE LA LIBERTAD
El hecho de ser libres para actuar no quiere decir que
podamos hacer lo primero que se nos ocurra. Esto se debe a que todo lo que
hacemos nos afecta personalmente y también a quienes nos rodean. Por eso se
dice que nuestra libertad tiene límites respecto de nosotros mismos y de los
demás.
• Respecto de nosotros
mismos:
nuestra libertad está limitada por nuestra condición humana, es decir, podemos
hacer únicamente lo que nuestras condiciones físicas nos permiten. Por
ejemplo, no podemos respirar bajo el agua.
Por otra parte, nuestra dignidad humana nos indica que
debemos comportarnos con dignidad. Por ejemplo, consumir droga no nos hace más
libres; al contrario, nos esclaviza.
• Respecto
de los demás: nuestra libertad está
limitada por el respeto a la libertad de los demás. Si en algún momento
nuestros actos impiden que los demás ejerzan su libertad, la nuestra se
convierte en libertinaje. Por ejemplo cuando hacemos ruido y obstaculizamos el
estudio de nuestros compañeros.
Para el cristiano, es tan importante la libertad personal
como la libertad comunitaria. Las otras personas necesitan ser libres, y para
lograrlo, todos debemos colaborar siendo solidarios, serviciales y buscando la
paz.
PUEDO
DECIDIR POR MÍ
Hemos visto cómo nuestras decisiones tienen
consecuencias. Sin embargo, muchas veces no pensamos en las consecuencias de lo
que vamos a hacer; simplemente actuamos.
En ocasiones puede ser que actuemos bien, pero muchas
veces las cosas que hacemos sin pensar nos conducen al error. Por este motivo
es importante que analicemos muy bien cada cosa que vayamos a hacer para no
incurrir en errores, pues recordemos que siempre debemos responder por nuestros
actos.
REQUISITOS
PARA HACER UNA BUENA ELECCIÓN
De acuerdo con lo anterior nos preguntamos: ¿Qué debemos
hacer para utilizar adecuadamente nuestra libertad y no caer en el error? Los
pasos que proponemos a continuación pueden ayudarnos a encontrar la respuesta
adecuada a esta pregunta. Estos son:
• La motivación, entendida como una situación que nos plantea la
posibilidad de hacer una u otra cosa. Por ejemplo, cuando tenemos la ocasión de
ir a una fiesta o a un partido de fútbol.
Existen dos tipos de motivaciones: las que provienen de
nosotros mismos, como por ejemplo cuando queremos ser el mejor estudiante del
curso; y las que provienen del medio en el que nos encontramos, por ejemplo, el
deseo de comprar una chaqueta porque está de moda.
• La reflexión,
comprendida como el momento de pensar sobre el tipo de motivación que poseemos
y de reflexionar si esa motivación es buena o mala. En efecto, así como
podemos sentir el deseo de ayudar a un amigo, puede suceder también que, en ocasiones,
experimentemos el deseo de agredir a alguien. Es por esto que debemos pensar
muy bien en lo que vamos a hacer a fin de tomar la decisión correcta.
• La elección
consiste
en escoger lo que vamos a hacer. Como es de suponer, si hemos reflexionado
sobre las consecuencias de lo que queremos realizar, con seguridad elegiremos
el bien y evitaremos el mal.
La elección debe ser libre y personal, es decir, que nada
ni nadie nos obligue a actuar. Si la elección no es libre y son los demás
quienes deciden por nosotros, se dice que estamos actuando por coacción.
Por este motivo es importante que al decidir seamos
enteramente libres y dueños de nosotros mismos.
• La acción, que consiste, en actuar conforme a la decisión tomada.
• Una vez que hemos actuado, debemos responder por eso que hicimos,
es decir, debemos dar cuenta de lo que hacemos. Por eso se dice que somos responsables de nuestros
actos.
¡Esta es la más hermosa de las verdades: que te pueden aplastar las
libertades exteriores, pero nadie es capaz de encadenar un alma decidida a ser
libre! Te pueden quitar el pan, no los sueños; el dinero, no la esperanza ni el
coraje. Pueden hacerte la vida cuesta arriba, pero nadie impedirá que, al final
de la cuesta, hayas subido.
ACTIVIDAD 1.3.
1. Completa el siguiente mapa
conceptual.
2. Responde las siguientes
cuestiones:
2.1. En tus labores y ocupaciones diarias, como son
estudio, vida familiar, grupo de amigos... ¿Te responsabilizas y los tomas en serio?,
o, ¿te desentiendes de ellos con facilidad?
2.2. ¿Haz hecho algún esfuerzo para adquirir una madurez
humana y cristiana en tu modo de pensar, de reaccionar y de obrar? Explica tus
respuestas.
3. Reflexiona:
3.1. Analiza
la siguiente frase de Jesús: "Conocerán
la verdad y la verdad los hará libres" Jn 8, 32.
3.2. ¿Qué
cosas nos exige el hecho de ser responsables?
3.3. ¿Qué
aspectos debemos tener en cuenta para hacer una buena elección?
4. El tema de
la libertad ha apasionado a numerosos pensadores desde hace cientos de años.
Sin embargo, al margen de los diferentes e interesantes planteamientos sobre
el tema, en este punto lo que interesa es tu actitud frente a la libertad, el
cómo entiendes y cómo vives tu libertad en la vida cotidiana. Por eso responde:
4.1. ¿Te
consideras una persona libre? ¿Por qué?
4.2.
¿Consideras que el mensaje de la Sagrada Escritura aporta elementos que te
ayuden a comprender el verdadero sentido de la libertad cristiana? Explica tu respuesta.
4.3. Haz un
listado de tus principales actividades semanales y luego señala cuáles de ellas
consideras que realizas libremente. Explica por qué.
4.4. De igual
modo explica por qué consideras que algunas de estas actividades perjudican tu
libertad y qué podrías hacer para evitarlo.
5. Realiza en
el cuaderno tu propia oración, tomando como modelo la de Javier Galeano.
Libertad
en Cristo
Me siento solo, esclavo de mí mismo,
prisionero de mi capricho, no oigo más que su voz.
Sólo me veo a mí, tras dé mí, no hay más que egoísmo.
Líbrame, Señor, de mi cuerpo: es un montón de hambres.
Todo lo que toco con mis manos lo estropeo.
Sólo intento apagar mis apetitos.
Líbrame, Señor, de mi corazón: está hinchado de amor falso,
porque aun cuando creo que amo locamente,
acabo descubriendo que me amo solamente a mí a través del otro.
Líbrame, Señor, de mi inteligencia; está llena de mí mismo,
de mis ideas, de mis opiniones.
No sé dialogar con nadie,
no me llenan más razones ni palabras que las mías.
Y yo solo me aburro, me esclavizo, me detesto, me canso,
desde que empecé a dar vueltas como el enfermo en su lecho.
Señor, ¿me oyes?:
Enséñame una puerta para poder salir,
un camino para poder andar seguro,
una luz que alumbre mi sendero,
una ruta que me haga libre de todo y de todos, menos de Ti.
Javier Galeano